En un mundo mediatizado donde la extravagancia tiene cada vez mayor preponderancia respecto a las propuestas estéticas, es importante analizar que pasa con ese adefesio escandaloso, y sobretodo sin sentido que es lady gaga.
El nombre en sí nos brinda una aproximación al grado de profundidad de las “propuestas” de este ente.
¿Porqué tiene que ser necesariamente considerado como “moda” o “vanguardia” el conjunto de disfraces que literalmente cubren la abrumadora falta de propuesta de este, tengo dificulatad en nombrarle, “ser”?
Pero no es sorprendente, de hecho es bastante predecible el fenómeno: gente escandalizada que ve sus premisas morales desafiadas por algo un poco más que extraño realizando una invasión mediática medida, planeada, controlada y por supuesto bastante redituable y de repente lady gaga en todos lados tan popular como la mujer-barbuda de la feria causando morbo, curiosidad y ganancias.
Lady Gaga, podrás decir que según tu eres muy artista, podrás pretender que lo que haces en algún retorcido e ignorante sentido de la palabra es arte, pero la verdad sea dicha, te encuentras a años luz de ser algo más que un espectáculo del abusurdo, sobreactuado y carente de un ápice de ingenio. Ahora que, si lo tuyo lo tuyo es lo grotesco, estás perdiendo el tiempo. Lo grotesco es grotesco, no “fashion”. Tu indumentaria es una mezcla realmente triste entre un futurismo tardío, una propuesta tipo mopet-extraterrestre y lo feíto pero no tanto. Como te explico que el arte va mucho más allá? Tu adaptación dulzona de lo “freak show” me aburre. ¿Por qué no te pareces más a la morsa por ejemplo? o no, eso no sería tan cool.
No hacía falta que alguien explotara hasta estos límites la falta de sentido común y estético para los fines comerciales del entretenimiento.






